Basílica bautismal y funeraria de San Martín de Dulantzi

Segunda mitad del siglo VI

Casco urbano de Alegría-Dulantzi

Al igual que en Aldaieta y San Pelayo, en San Martín de Dulantzi se descubrió un cementerio con enterramientos “vestidos”. Los difuntos se inhumaban en fosas simples dentro de ataúdes de madera —como atestiguan los clavos y herrajes conservados— junto con sus pertenencias y otros objetos a modo de depósito: armas, cuencos de vidrio, calderos de bronce, cubos de madera, etc. Estos elementos habituales en necrópolis de Francia, Bélgica o Alemania denotan además de una influencia continental, un estatus de privilegio de las personas allí enterradas. 

Destacan dos cucharas de plata —una de ellas grabada—, halladas en las tumbas de dos hombres. La relación de estos objetos con la liturgia cristiana nos hace pensar que pertenecieron a miembros destacados de la Iglesia; y es que una de las singularidades de esta necrópolis es su emplazamiento asociado a un gran templo.

Este templo, construido sobre una necrópolis anterior, estuvo en funcionamiento hasta el siglo XII, momento en el que se construye una iglesia románica sobre sus ruinas. A partir de finales del siglo VII, el cementerio se traslada al exterior de la iglesia, y desaparecen los depósitos de objetos en los enterramientos, aspecto que refleja cambios en los ritos funerarios.