Reconocimiento de buenas prácticas en Servicios Sociales - BeBai. Convocatoria 2022

La convocatoria para el reconocimiento de buenas prácticas, – ejercicio 2022 – desea continuar la estela que dejó la edición 2021, primera ocasión en la que se entregaron los reconocimientos BeBai en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz.

Hacer una definición de buenas prácticas en servicios sociales no es una tarea fácil, principalmente por dos razones:

1) Porque el campo de la intervención social es múltiple, abarcando todos los ámbitos de la realidad humana, la cual por definición es compleja y multifactorial.

2) Porque, si bien la intervención social se mueve en terreno de la fragilidad y labilidad, no existen interpretaciones unívocas sobre la realidad de la vulnerabilidad, abarcando un abanico de situaciones que van desde la más extrema a la que hay que responder de modo urgente y eficiente, a la intervención en realidades que tienen un marcado carácter preventivo o de mantenimiento social.

Y entre ambas se encuentran innumerables realidades, con grados de debilidad diferentes y a las que también la sociedad organizada y los poderes públicos se sienten impelidos a intervenir, bajo la premisa de mejorar la vida de la persona y de su entorno más cercano. Ahora bien, cualquier intervención, en el ámbito de lo social, si desea resultar creíble y significante, debe transitar por tres fases en su desarrollo:

1ª fase: Una fase diagnóstica, que exige, previamente, “hacernos cargo de la realidad tal cual es”, y esto supone mantener una actitud honesta con la realidad que se tiene delante. En esta fase se trata de captar la realidad de las cosas como son, dejándonos interpelar por ésta con honestidad.

2ª fase: Una segunda fase, la empática, “cargar con la realidad”. Cuando logramos ver con honradez la realidad y no dejamos que ninguna venda (en forma de prejuicios, temores o intereses) nos impida ver la necesidad social y sufrimiento existente, el elemento de identificación surge como un activo catalizador que favorecerá la realización posterior de una buena práctica social.

3ª fase: Tras hacernos cargo de la realidad tal cual es (fase 1), y cargar con la realidad (fase 2), esta tercera fase supone “encargarnos de la realidad”, lo cual implica la propia intervención social, que se robustece de las fases anteriores, y que busca el bien de la persona o colectivo, o expresado de otro modo, la mejora de su vida.

Se entiende por buenas prácticas en servicios sociales, al conjunto de proyectos, actuaciones y experiencias realizadas en el ejercicio 2021 en el Territorio Histórico de Álava, y que hayan promovido el fomento de la calidad de vida de las personas (personas usuarias, familia, profesionales, etc.) en los diferentes recursos, servicios y programas, desde una opción preferencial hacia el apoyo a personas con una mayor vulnerabilidad y fragilidad, y teniendo como denominador común el afecto y las emociones.

Se promueve la calidad en la atención que se presta cuando, siguiendo el modelo de Calidad de Vida de Shalock y Verdugo:

  • Se potencia que la persona se sienta valiosa, llevando a cabo actividades con sentido para ella. (Bienestar emocional).
  • Se llevan a cabo iniciativas de mantenimiento y/o mejora de la condición física que faciliten a la persona usuaria el mantenimiento de su movilidad autónoma, realización de actividades de autocuidado (alimentación, aseo, vestido...) y de ocio. (Bienestar físico).
  • Se favorece que la persona tenga la posibilidad de decidir sobre aspectos de su vida, disponiendo de opciones entre las cuales elegir de forma independiente, según sus preferencias y deseos. (Autodeterminación).
  • Se incentivan iniciativas de participación socio-comunitaria de la persona, en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía. Así mismo, en el caso de centros residenciales, se favorece la participación de familiares y personas significativas en la vida del centro. (Inclusión social).
  • Se promueven intervenciones que refuercen la competencia personal (conocimientos y habilidades le permitan a la persona manejarse de forma autónoma en su vida diaria, su trabajo, ocio y relaciones sociales) y un desempeño exitoso en las actividades que se lleven a cabo. (Desarrollo personal).
  • Se adoptan iniciativas que coadyuven a una mejora del ambiente socio-laboral de la persona y a que ésta viva en un alojamiento donde se sienta a gusto y cómoda, disponiendo de un ambiente seguro, estable y predecible. (Bienestar material).
  • Se impulsan medidas que supongan el reconocimiento y respeto de los derechos que asisten a las personas usuarias, promoviendo iniciativas que aseguren su ejercicio y desarrollo. (Derechos).
  • Conocer y dar a conocer los proyectos, actuaciones o experiencias de buenas prácticas llevados a cabo en:
    • Cualquiera de las áreas de intervención del Instituto Foral de Bienestar Social.
    • Programas, servicios y organización de INDESA
    • Entidades alavesas del Tercer Sector de Acción Social y entidades de iniciativa privada mercantil que mantienen relación con el Instituto Foral de Bienestar Social, a través de convenios de colaboración, contratos, etc.
    • Entidades, radicadas en el Territorio Histórico de Álava, y que trabajan en el ámbito social, aunque no mantengan relación con el Instituto Foral de Bienestar Social.
  • Presentar los proyectos, actuaciones o experiencias realizadas y amplificar la visibilidad de sus esfuerzos y actividades relacionadas.
  • Fomentar la participación y generalización de ideas, proyectos e iniciativas de buenas prácticas en la atención, a partir de los proyectos presentados.
  • Poner en valor las buenas prácticas llevadas a cabo, a través de los reconocimientos BeBai.
  • Fomentar una cultura de investigación en todas las entidades sociales. La investigación es un proceso constante que parte de la necesidad de descubrir, averiguar e intentar explicar el porqué de las cosas. De ahí que sea una tarea fundamental para los equipos profesionales, pues a partir de ella se pueden producir cambios sociales profundos que permitan mejoras en nuestra sociedad.

En la definición de los criterios de buenas prácticas, y de modo complementario a lo indicado en el punto 2) de la presente convocatoria, se establecen los siguientes criterios de identificación, de entre los programas, proyectos y experiencias que se presenten a la Convocatoria:

1.- Responde a las necesidades y expectativas de las partes interesadas, desde un enfoque de atención preferencial a las personas más vulnerables.
2.- Creatividad e innovación en el planteamiento de la actuación y en los procedimientos a desarrollar.
3.- Metodología de intervención que justifique, diagnostique, planifique, implemente y evalúe, en base a datos objetivos y mensurables. Recogida de información de forma sistemática que, una vez analizada, permita concluir si los resultados son congruentes con las predicciones o presupuestos iniciales.
4.- Eficacia: se produce un impacto positivo en las personas, de acuerdo a la aplicación de una serie de indicadores de calidad, cuyos resultados, “pre” y “post”, verifican dicha mejora.
5.- Replicabilidad y sostenibilidad en el tiempo: la práctica está sistematizada y permite la posible replicación en contextos análogos, así como su perduración en el tiempo. Así mismo, la sostenibilidad incluye también las facetas organizativas, técnicas y económicas.
6.- Coordinación y cooperación entre las partes implicadas, valorándose la metodología de trabajo interdisciplinar.
7.- Enfoque transversal de género, teniendo en cuenta éste en su desarrollo e impacto.

En la presente convocatoria podrán participar:

  • Profesionales y equipos de centros y servicios de las siguientes áreas del Instituto Foral de Bienestar Social: Área de Intervención Social; Área de Personas con Discapacidad; Área de Personas Mayores; Área del Menor y Familia.
  • Profesionales y equipos de centros de INDESA
  • Profesionales y equipos de entidades del Tercer Sector de Acción Social que mantienen relación con el IFBS
  • Profesionales y equipos de entidades de iniciativa privada mercantil que mantienen relación con el Instituto Foral de Bienestar Social.
  • Profesionales y equipos de entidades, radicadas en el Territorio Histórico de Álava, y que trabajan en el ámbito social, aunque no mantengan relación con el Instituto Foral de Bienestar Social.

Al objeto de valorar las prácticas presentadas y posterior selección para los reconocimientos BeBai, se constituye un tribunal constituido por 4 integrantes:

  • 2 personas adscritas a la Secretaría de Servicios Sociales del Departamento de Políticas Sociales.
  • Directora de Servicios Sociales del Departamento de Políticas Sociales o en quien delegue
  • Director de Innovación, Sistema de Gestión y Evaluación en Servicios Sociales o en quien delegue.

Si fuera preciso, se podrá requerir mayor información sobre la práctica presentada a quien la promueve.

El conjunto de la información aportada en la presente convocatoria podrá ser publicado y difundido por el Departamento de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Álava, con el fin de favorecer el intercambio de experiencias. En tal caso, se indicarán siempre lo datos del centro o entidad que presentó la propuesta, con las salvedades relativas a los datos de carácter personal.

En el proceso de selección de reconocimientos BeBai, de entre aquellos proyectos, programas o actuaciones que se presenten a la Convocatoria, se procederá a una evaluación, de acuerdo a un baremo, resultando eliminados aquellos que no alcancen la fase de preselección (anexo 3).

Las propuestas deberán presentarse con fecha tope el 15 de marzo de 2022, incluido, en la Secretaría de Servicios Sociales (General Álava 10, 4º - Oficina 7, 01005 Vitoria-Gasteiz) o por email a Maite Gutiérrez Adm1.Secretaria.IFBS@araba.eus , e incluirán necesariamente:

1) Cumplimentación ficha Técnica (anexo 1)

2) Cumplimentación de la Memoria descriptiva que se postula para el reconocimiento de Buena Práctica (anexo 2)